Cada primavera, las calles de Archena se transforman en un deslumbrante lienzo de arte efímero con motivo de la festividad del Corpus Christi, una celebración declarada de Interés Turístico Regional. Más de 20 toneladas de sal marina teñida de vivos colores son moldeadas a mano por los propios vecinos, creando kilómetros de alfombras con intrincados diseños geométricos, florales y religiosos. Es una muestra única de fe, identidad cultural y trabajo comunitario que viste al municipio de gala por unas pocas y mágicas horas.